Dios me ama tal como soy

12–15 minutos

Aquietar · Silencio

Aquieta el corazón

Deja el teléfono a un lado. Respira hondo una vez y di: “Dios, aquí estoy. Habla, te escucho.”

Leer · Texto base

Texto base

Me viste como un embrión, y ante tus ojos ya todos mis días estaban escritos; todos mis días ya estaban diseñados, antes de que ninguno de ellos comenzara.

Salmo 139:16, VBL

Aprender · Reflexión

Reflexión

A veces podemos sentir presión para encajar o para parecernos a otras personas. Sin embargo, Dios no te creó para ser una copia de alguien. Él te creó de manera única y especial. Tu valor no depende de la opinión de los demás, sino del amor que Dios te tiene.

Susan Boyle soñaba con cantar desde niña. Sin embargo, muchas personas no creían que ella lograría cumplir ese sueño.

Cuando apareció por primera vez en un famoso programa de talentos, algunas personas comenzaron a juzgarla incluso antes de escucharla cantar. Miraron su apariencia, su edad e imaginaron que ya sabían quién era.

No obstante, cuando Susan empezó a cantar, algo sorprendente ocurrió. Todo el público se quedó en silencio.

Su voz era hermosa. Su talento era extraordinario.

Las mismas personas que se habían formado opiniones sobre ella antes de conocerla se dieron cuenta de que estaban equivocadas. La historia de Susan nos recuerda algo importante: las apariencias no revelan toda la historia de una persona.

A veces formamos opiniones rápidas sobre los demás sin conocer de verdad el corazón, los talentos o los sueños que llevan dentro. Dios, en cambio, conoce cada detalle de nosotros. Él nos creó, conoce nuestras fuerzas, nuestras dificultades y los dones que puso dentro de cada persona. Y nos ama exactamente como somos.

No necesitamos convertirnos en otra persona para tener valor. Nuestro valor viene de ser hijos de Dios.

Conversar · Conversación

Conversen sobre esto

¿Sobre quién te formaste una opinión rápida sin conocerlo de verdad, y qué podrías descubrir todavía de esa persona?

Agradecer · Gratitud

Da gracias

Hoy le agradezco a Dios porque me conocía antes de que yo existiera y me ama tal como soy.

Pedir · Oración

Oren juntos

Señor, gracias porque tus ojos ya me veían cuando aún estaba siendo formado. Ayúdame a mirar a las personas sin juzgarlas por su apariencia.

Comenzar · Aplicación

Llévalo a tu día

Hoy, elige a alguien a quien juzgaste por su apariencia, empieza una conversación y pregúntale algo que no sabes de esa persona.

Texto bíblico de la Versión Biblia Libre. Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0