Día 055 de 90 · Emociones
Puedo expresar lo que siento
12–15 minutos
Aquietar · Silencio
Aquieta el corazón
Deja el teléfono a un lado. Respira hondo una vez y di: “Dios, aquí estoy. Habla, te escucho.”
Leer · Texto base
Texto base
Clamo al Señor por ayuda, y le ruego por su misericordia. A él expongo mis quejas y le cuento mis problemas.
Salmo 142:1-2, VBL
Aprender · Reflexión
Reflexión
Hablar de lo que sientes no te hace menos fuerte. Dios ya conoce tu corazón y, aun así, quiere escucharte con amor y paciencia. Expresar tus emociones de forma sana puede ayudarte a encontrar alivio, claridad y compañía. No necesitas esconder todo el tiempo lo que está pasando dentro de ti.
David escribió muchos salmos hablando con Dios con total sinceridad. En algunos momentos expresaba alegría y gratitud; en otros hablaba de miedo, tristeza, cansancio o frustración. No trataba de aparentar que siempre estaba bien.
Cuando se sentía preocupado, confundido o herido, llevaba todo eso delante de Dios en oración. Eso nos enseña algo importante: Dios no espera que escondamos nuestras emociones.
A veces creemos que tenemos que quedarnos callados sobre lo que sentimos para parecer fuertes o espirituales. Sin embargo, Dios ya conoce nuestro corazón y quiere que aprendamos a acercarnos a Él con sinceridad.
Expresar las emociones de forma sana no significa perder el control. Significa aprender a reconocer lo que pasa dentro de nosotros y buscar ayuda, dirección y consuelo en el lugar correcto.
Las emociones no fueron hechas para quedarse encerradas dentro del corazón. Dios también creó espacios seguros para hablar, llorar, orar y abrir el alma con honestidad.
Conversar · Conversación
Conversen sobre esto
¿Qué estás sintiendo hoy que todavía no le has dicho en voz alta a nadie?
Agradecer · Gratitud
Da gracias
Hoy le doy gracias a Dios porque me escucha aunque yo no sepa explicar lo que siento.
Pedir · Oración
Oren juntos
Señor, voy a hablarte con sinceridad: hoy me siento así. Gracias por escucharme sin cansarte de mí.
Comenzar · Aplicación
Llévalo a tu día
Dile hoy a Dios en voz alta, como hacía David, una emoción que sueles esconder.
Texto bíblico de la Versión Biblia Libre. Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0